
El índice mundial de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura registró en febrero de 2026 125,3 puntos, lo que supone un aumento del 0,9% respecto a enero y la primera subida tras cinco meses consecutivos de descensos. El repunte se explica por el encarecimiento de cereales, carnes y aceites vegetales, que compensaron las caídas de lácteos y azúcar. Aun así, el índice se mantiene un 1% por debajo del nivel de hace un año y un 21,8% por debajo del máximo histórico alcanzado en marzo de 2022. Entre los productos, los cereales subieron un 1,1%, con el trigo al alza un 1,8%, mientras el arroz aumentó un 0,4% impulsado por la demanda internacional. Los aceites vegetales crecieron un 3,3% hasta 174,2 puntos, su nivel más alto desde junio de 2022. La carne subió un 0,8%, especialmente bovino y ovino. En cambio, los lácteos bajaron un 1,2% y el azúcar cayó un 4,1%, marcando su nivel más bajo desde octubre de 2020.

El índice mundial de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura registró en febrero de 2026 125,3 puntos, lo que supone un aumento del 0,9% respecto a enero y la primera subida tras cinco meses consecutivos de descensos. El repunte se explica por el encarecimiento de cereales, carnes y aceites vegetales, que compensaron las caídas de lácteos y azúcar. Aun así, el índice se mantiene un 1% por debajo del nivel de hace un año y un 21,8% por debajo del máximo histórico alcanzado en marzo de 2022. Entre los productos, los cereales subieron un 1,1%, con el trigo al alza un 1,8%, mientras el arroz aumentó un 0,4% impulsado por la demanda internacional. Los aceites vegetales crecieron un 3,3% hasta 174,2 puntos, su nivel más alto desde junio de 2022. La carne subió un 0,8%, especialmente bovino y ovino. En cambio, los lácteos bajaron un 1,2% y el azúcar cayó un 4,1%, marcando su nivel más bajo desde octubre de 2020.