

¿Se recupera el vacuno de carne o solo hay menos oferta? En septiembre, los precios dejaron atrás la caída del verano, pero el consumo sigue estancado. Según el barómetro analizado por Asaja, el añojo cotizó a 6,20 euros por kilo, más de un euro por debajo de hace un año. La ternera subió, mientras el frisón siguió bajando. Las exportaciones de carne fresca crecieron un 3%, pero el bovino vivo se desplomó un 84%. Con costes elevados, el sector busca recuperar margen y nuevos mercados.
El mercado del vacuno de carne muestra señales de estabilización tras la fase bajista del verano, aunque la recuperación sigue siendo frágil. Según el Barómetro Vacuno de septiembre de 2026 analizado por Asaja, la mejora de las cotizaciones responde principalmente a una menor oferta, mientras el consumo permanece estancado.
El añojo R3 promedió 6,20 euros por kilogramo, sin cambios respecto a agosto y 1,02 euros por debajo del precio de hace un año. La ternera R3 alcanzó los 6,91 euros por kilogramo, mientras que el frisón O3 descendió hasta los 5,75 euros.
En el comercio exterior, España exportó en julio 18.378 toneladas de carne fresca, un 3% más, e importó 10.416 toneladas, un 9% más. Argelia reforzó su posición estratégica, con un crecimiento del 32% en las compras. Además, la suspensión de las importaciones comunitarias de carne brasileña desde el 3 de septiembre abre una nueva perspectiva para los productores europeos.
Sin embargo, la exportación de bovino vivo continúa en una situación muy delicada: entre enero y julio salieron 9.287 animales, un 84% menos que en 2025, tras la pérdida del mercado marroquí.
Con costes de producción elevados y márgenes ajustados, el reto del sector es convertir la estabilización de los precios en una recuperación sostenible de la rentabilidad.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
Porque una subida de precios no garantiza una mejora de la rentabilidad ganadera. La recuperación actual se apoya en la reducción de la oferta, no en un aumento del consumo. Además, el desplome de las exportaciones de animales vivos evidencia la importancia de diversificar destinos comerciales y reducir la dependencia de mercados concretos.


¿Se recupera el vacuno de carne o solo hay menos oferta? En septiembre, los precios dejaron atrás la caída del verano, pero el consumo sigue estancado. Según el barómetro analizado por Asaja, el añojo cotizó a 6,20 euros por kilo, más de un euro por debajo de hace un año. La ternera subió, mientras el frisón siguió bajando. Las exportaciones de carne fresca crecieron un 3%, pero el bovino vivo se desplomó un 84%. Con costes elevados, el sector busca recuperar margen y nuevos mercados.
El mercado del vacuno de carne muestra señales de estabilización tras la fase bajista del verano, aunque la recuperación sigue siendo frágil. Según el Barómetro Vacuno de septiembre de 2026 analizado por Asaja, la mejora de las cotizaciones responde principalmente a una menor oferta, mientras el consumo permanece estancado.
El añojo R3 promedió 6,20 euros por kilogramo, sin cambios respecto a agosto y 1,02 euros por debajo del precio de hace un año. La ternera R3 alcanzó los 6,91 euros por kilogramo, mientras que el frisón O3 descendió hasta los 5,75 euros.
En el comercio exterior, España exportó en julio 18.378 toneladas de carne fresca, un 3% más, e importó 10.416 toneladas, un 9% más. Argelia reforzó su posición estratégica, con un crecimiento del 32% en las compras. Además, la suspensión de las importaciones comunitarias de carne brasileña desde el 3 de septiembre abre una nueva perspectiva para los productores europeos.
Sin embargo, la exportación de bovino vivo continúa en una situación muy delicada: entre enero y julio salieron 9.287 animales, un 84% menos que en 2025, tras la pérdida del mercado marroquí.
Con costes de producción elevados y márgenes ajustados, el reto del sector es convertir la estabilización de los precios en una recuperación sostenible de la rentabilidad.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
Porque una subida de precios no garantiza una mejora de la rentabilidad ganadera. La recuperación actual se apoya en la reducción de la oferta, no en un aumento del consumo. Además, el desplome de las exportaciones de animales vivos evidencia la importancia de diversificar destinos comerciales y reducir la dependencia de mercados concretos.