

Sudáfrica pasó de aportar alrededor del 17% al 36% de ese volumen, mientras que Marruecos multiplicó por más de siete su participación, situándose en prácticamente un 7% del total de naranjas importadas, según registros de DataComex del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Este auge se enmarca en una tendencia de crecimiento de las importaciones no comunitarias de frutas y hortalizas, donde Marruecos se consolida como uno de los principales proveedores externos con ventas que superan 600 millones de euros en los primeros meses de 2025 y representan un elevado porcentaje de la fruta y hortaliza importada por España.
Los agricultores españoles advierten que esta presión importadora está estrechando los márgenes de rentabilidad nacional, compitiendo con precios y calendarios de cosecha que no coinciden con la producción local, lo que influye en la economía del sector cítrico.


Sudáfrica pasó de aportar alrededor del 17% al 36% de ese volumen, mientras que Marruecos multiplicó por más de siete su participación, situándose en prácticamente un 7% del total de naranjas importadas, según registros de DataComex del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Este auge se enmarca en una tendencia de crecimiento de las importaciones no comunitarias de frutas y hortalizas, donde Marruecos se consolida como uno de los principales proveedores externos con ventas que superan 600 millones de euros en los primeros meses de 2025 y representan un elevado porcentaje de la fruta y hortaliza importada por España.
Los agricultores españoles advierten que esta presión importadora está estrechando los márgenes de rentabilidad nacional, compitiendo con precios y calendarios de cosecha que no coinciden con la producción local, lo que influye en la economía del sector cítrico.