

La comodidad sigue siendo su gran ventaja, pero ahora hay un nuevo protagonista: la airfryer. Ya es el tercer método de preparación más utilizado, igualando prácticamente al hervido tradicional.
Además, reducir el desperdicio, ahorrar tiempo y disponer de verduras durante todo el año están impulsando una categoría que se consolida como aliada de la alimentación moderna.
La evolución de los hábitos culinarios también está impulsando nuevas formas de consumo. El auge de la freidora de aire ha abierto nuevas oportunidades para la categoría, mientras productos como los guisantes, las judías verdes, las espinacas, el brócoli y las frutas congeladas ganan protagonismo en comidas, cenas e incluso desayunos.
Más allá de la comodidad, el consumidor valora cada vez más la reducción del desperdicio alimentario y la posibilidad de utilizar solo la cantidad necesaria en cada momento. Una tendencia que conecta con las nuevas prioridades de eficiencia, sostenibilidad y ahorro doméstico.


La comodidad sigue siendo su gran ventaja, pero ahora hay un nuevo protagonista: la airfryer. Ya es el tercer método de preparación más utilizado, igualando prácticamente al hervido tradicional.
Además, reducir el desperdicio, ahorrar tiempo y disponer de verduras durante todo el año están impulsando una categoría que se consolida como aliada de la alimentación moderna.
La evolución de los hábitos culinarios también está impulsando nuevas formas de consumo. El auge de la freidora de aire ha abierto nuevas oportunidades para la categoría, mientras productos como los guisantes, las judías verdes, las espinacas, el brócoli y las frutas congeladas ganan protagonismo en comidas, cenas e incluso desayunos.
Más allá de la comodidad, el consumidor valora cada vez más la reducción del desperdicio alimentario y la posibilidad de utilizar solo la cantidad necesaria en cada momento. Una tendencia que conecta con las nuevas prioridades de eficiencia, sostenibilidad y ahorro doméstico.