

Además de su alto valor nutricional, las legumbres destacan por su bajo coste, estabilidad de precios y larga conservación, factores clave en un contexto de inflación alimentaria. Aportan proteína vegetal, fibra, minerales e hidratos de carbono de absorción lenta, favorecen la saciedad y la salud intestinal, y su producción tiene menor impacto ambiental que la proteína animal. Recuperarlas en la dieta es una decisión saludable, sostenible y económicamente accesible.


Además de su alto valor nutricional, las legumbres destacan por su bajo coste, estabilidad de precios y larga conservación, factores clave en un contexto de inflación alimentaria. Aportan proteína vegetal, fibra, minerales e hidratos de carbono de absorción lenta, favorecen la saciedad y la salud intestinal, y su producción tiene menor impacto ambiental que la proteína animal. Recuperarlas en la dieta es una decisión saludable, sostenible y económicamente accesible.