

Como resultado, el déficit comercial volvió a ampliarse, reflejando un entorno menos dinámico para los intercambios internacionales. Este escenario impacta directamente en sectores estratégicos como la industria de la alimentación y bebidas, uno de los principales motores exportadores del país, especialmente expuesto a la evolución de costes, la logística, la energía y la presión competitiva internacional.
El informe apunta a una combinación de factores, desde la ralentización de los mercados europeos hasta la debilidad del consumo global. Ante este contexto, las empresas alimentarias refuerzan estrategias de diversificación de mercados, eficiencia operativa y mayor valor añadido, claves para sostener su competitividad exterior en 2026.


Como resultado, el déficit comercial volvió a ampliarse, reflejando un entorno menos dinámico para los intercambios internacionales. Este escenario impacta directamente en sectores estratégicos como la industria de la alimentación y bebidas, uno de los principales motores exportadores del país, especialmente expuesto a la evolución de costes, la logística, la energía y la presión competitiva internacional.
El informe apunta a una combinación de factores, desde la ralentización de los mercados europeos hasta la debilidad del consumo global. Ante este contexto, las empresas alimentarias refuerzan estrategias de diversificación de mercados, eficiencia operativa y mayor valor añadido, claves para sostener su competitividad exterior en 2026.