

El cacao y el chocolate lideran el crecimiento, mientras Europa consolida su papel como principal mercado para los productos españoles.
El sector destaca su competitividad pese al aumento de costes, inflación y tensiones internacionales.
Durante 2025, las ventas exteriores superaron los 2.650 millones de euros, impulsadas especialmente por el crecimiento del cacao y chocolate y por la consolidación de los mercados europeos como principal destino comercial.
El sector destaca que este crecimiento se produce en un contexto especialmente complejo, marcado por inflación, incremento del coste de materias primas y tensiones internacionales en los mercados.
Aun así, la industria española mantiene una posición competitiva sólida frente a otros productores europeos.
El cacao y chocolate se convierten en la gran categoría protagonista del año, creciendo más de un 35% y situándose ya como el principal segmento exportador del dulce español.
Francia, Portugal, Alemania y Reino Unido destacan entre los mercados con mejor evolución, mientras Marruecos gana cada vez más protagonismo como destino emergente.
En paralelo, categorías como galletas y bollería también continúan reforzando su presencia internacional gracias a la competitividad industrial española y a la capacidad de adaptación de las empresas.
El sector mira ahora al futuro con optimismo y confía en superar próximamente la barrera de los 3.000 millones de euros en exportaciones.


El cacao y el chocolate lideran el crecimiento, mientras Europa consolida su papel como principal mercado para los productos españoles.
El sector destaca su competitividad pese al aumento de costes, inflación y tensiones internacionales.
Durante 2025, las ventas exteriores superaron los 2.650 millones de euros, impulsadas especialmente por el crecimiento del cacao y chocolate y por la consolidación de los mercados europeos como principal destino comercial.
El sector destaca que este crecimiento se produce en un contexto especialmente complejo, marcado por inflación, incremento del coste de materias primas y tensiones internacionales en los mercados.
Aun así, la industria española mantiene una posición competitiva sólida frente a otros productores europeos.
El cacao y chocolate se convierten en la gran categoría protagonista del año, creciendo más de un 35% y situándose ya como el principal segmento exportador del dulce español.
Francia, Portugal, Alemania y Reino Unido destacan entre los mercados con mejor evolución, mientras Marruecos gana cada vez más protagonismo como destino emergente.
En paralelo, categorías como galletas y bollería también continúan reforzando su presencia internacional gracias a la competitividad industrial española y a la capacidad de adaptación de las empresas.
El sector mira ahora al futuro con optimismo y confía en superar próximamente la barrera de los 3.000 millones de euros en exportaciones.