

El mercado aumenta un 5,4% en valor y un 2,4% en volumen hasta abril de 2026, mientras el precio de la cesta empieza a moderarse.
Los hogares realizan más visitas, compran menos en cada acto y priorizan salud, conveniencia y proximidad.
Además, el ecommerce, el “listo para comer” y la inteligencia artificial aceleran la transformación del sector.
Según el análisis presentado por NielsenIQ y AECOC, el mercado crece un 5,4% en valor y un 2,4% en volumen durante los primeros meses de 2026, mientras la inflación alimentaria empieza a moderarse.
Sin embargo, detrás de esos datos aparece un cambio profundo en los hábitos de compra.
Los consumidores visitan más veces las tiendas, pero realizan compras más pequeñas y controlan mucho más el gasto en cada ticket.
La salud, la conveniencia y la rapidez ganan protagonismo.
Productos funcionales, probióticos, proteicos o frescos sin conservantes lideran el crecimiento, mientras el segmento “listo para comer” ya mueve cerca de 3.750 millones de euros.
Además, el ecommerce continúa acelerándose y los supermercados de proximidad siguen ganando peso frente a otros formatos.
El informe también refleja cómo la inteligencia artificial, el social commerce y las nuevas plataformas digitales empiezan a transformar la distribución alimentaria.
Pese al crecimiento actual, el sector mira con preocupación la segunda mitad de 2026 por el impacto de los costes, la incertidumbre geopolítica y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.


El mercado aumenta un 5,4% en valor y un 2,4% en volumen hasta abril de 2026, mientras el precio de la cesta empieza a moderarse.
Los hogares realizan más visitas, compran menos en cada acto y priorizan salud, conveniencia y proximidad.
Además, el ecommerce, el “listo para comer” y la inteligencia artificial aceleran la transformación del sector.
Según el análisis presentado por NielsenIQ y AECOC, el mercado crece un 5,4% en valor y un 2,4% en volumen durante los primeros meses de 2026, mientras la inflación alimentaria empieza a moderarse.
Sin embargo, detrás de esos datos aparece un cambio profundo en los hábitos de compra.
Los consumidores visitan más veces las tiendas, pero realizan compras más pequeñas y controlan mucho más el gasto en cada ticket.
La salud, la conveniencia y la rapidez ganan protagonismo.
Productos funcionales, probióticos, proteicos o frescos sin conservantes lideran el crecimiento, mientras el segmento “listo para comer” ya mueve cerca de 3.750 millones de euros.
Además, el ecommerce continúa acelerándose y los supermercados de proximidad siguen ganando peso frente a otros formatos.
El informe también refleja cómo la inteligencia artificial, el social commerce y las nuevas plataformas digitales empiezan a transformar la distribución alimentaria.
Pese al crecimiento actual, el sector mira con preocupación la segunda mitad de 2026 por el impacto de los costes, la incertidumbre geopolítica y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.