

Según un informe de Solunion, ya concentra el 68% de las compras alimentarias, impulsado por un consumidor que busca ahorro, proximidad y compras más frecuentes.
Mientras el súper gana terreno incluso en productos frescos, el comercio tradicional sigue perdiendo cuota y el hipermercado no logra recuperar dinamismo.
El cambio refleja una transformación profunda del consumo: tickets más pequeños, más visitas y máxima sensibilidad al precio.


Según un informe de Solunion, ya concentra el 68% de las compras alimentarias, impulsado por un consumidor que busca ahorro, proximidad y compras más frecuentes.
Mientras el súper gana terreno incluso en productos frescos, el comercio tradicional sigue perdiendo cuota y el hipermercado no logra recuperar dinamismo.
El cambio refleja una transformación profunda del consumo: tickets más pequeños, más visitas y máxima sensibilidad al precio.