

Aunque marzo rompe la tendencia y recupera ligeramente la facturación, el sector sigue vendiendo menos litros.
La caída afecta tanto al vino envasado como al granel y refleja la desaceleración de la demanda internacional.
Los últimos datos analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España muestran que las exportaciones registraron un importante retroceso durante el primer trimestre de 2026, con caídas tanto en valor como en volumen.
España exportó 418 millones de litros de vino entre enero y marzo, casi un 16% menos que un año antes, mientras que la facturación descendió un 7%, situándose en 642 millones de euros.
La reducción afecta tanto a los vinos envasados como a los graneles, aunque estos últimos registran los descensos más acusados.
Pese a ello, marzo deja una pequeña señal positiva al romper siete meses consecutivos de caída en valor, aunque el volumen exportado continúa disminuyendo.
El contexto internacional, marcado por una demanda más débil, tensiones comerciales y una mayor competencia en los mercados exteriores, sigue condicionando la evolución de uno de los sectores más relevantes del agroalimentario español.


Aunque marzo rompe la tendencia y recupera ligeramente la facturación, el sector sigue vendiendo menos litros.
La caída afecta tanto al vino envasado como al granel y refleja la desaceleración de la demanda internacional.
Los últimos datos analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España muestran que las exportaciones registraron un importante retroceso durante el primer trimestre de 2026, con caídas tanto en valor como en volumen.
España exportó 418 millones de litros de vino entre enero y marzo, casi un 16% menos que un año antes, mientras que la facturación descendió un 7%, situándose en 642 millones de euros.
La reducción afecta tanto a los vinos envasados como a los graneles, aunque estos últimos registran los descensos más acusados.
Pese a ello, marzo deja una pequeña señal positiva al romper siete meses consecutivos de caída en valor, aunque el volumen exportado continúa disminuyendo.
El contexto internacional, marcado por una demanda más débil, tensiones comerciales y una mayor competencia en los mercados exteriores, sigue condicionando la evolución de uno de los sectores más relevantes del agroalimentario español.