

La fresa continúa siendo la reina del sector, representando el 62% del volumen exportado, mientras que el arándano y la frambuesa ganan cada vez más peso en valor y rentabilidad.
Alemania, Francia y Reino Unido se mantienen como los principales destinos de una producción que sitúa a España como referencia europea en berries frescos.
Un sector que combina innovación, calidad y capacidad exportadora para seguir creciendo en los mercados más exigentes.
Detrás de estas cifras hay mucho más que una buena campaña. El sector español de frutos rojos ha construido durante años una posición de liderazgo basada en la especialización, la innovación varietal, la profesionalización del cultivo y una potente red logística capaz de abastecer a los principales mercados europeos en cuestión de horas.
La fresa sigue siendo el producto estrella, pero el crecimiento del arándano y la frambuesa demuestra que el mercado demanda cada vez más productos de alto valor añadido. De hecho, entre los tres concentran más del 98% del valor exportado.
Alemania continúa siendo el gran cliente de los berries españoles, absorbiendo cerca de un tercio de las ventas, seguida por Francia y Reino Unido. Esta fuerte implantación en Europa convierte a España en un proveedor estratégico para la distribución alimentaria del continente.
El reto para los próximos años pasa por mantener la competitividad frente a terceros países, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y seguir conquistando nuevos mercados sin perder la excelencia que caracteriza al producto español.


La fresa continúa siendo la reina del sector, representando el 62% del volumen exportado, mientras que el arándano y la frambuesa ganan cada vez más peso en valor y rentabilidad.
Alemania, Francia y Reino Unido se mantienen como los principales destinos de una producción que sitúa a España como referencia europea en berries frescos.
Un sector que combina innovación, calidad y capacidad exportadora para seguir creciendo en los mercados más exigentes.
Detrás de estas cifras hay mucho más que una buena campaña. El sector español de frutos rojos ha construido durante años una posición de liderazgo basada en la especialización, la innovación varietal, la profesionalización del cultivo y una potente red logística capaz de abastecer a los principales mercados europeos en cuestión de horas.
La fresa sigue siendo el producto estrella, pero el crecimiento del arándano y la frambuesa demuestra que el mercado demanda cada vez más productos de alto valor añadido. De hecho, entre los tres concentran más del 98% del valor exportado.
Alemania continúa siendo el gran cliente de los berries españoles, absorbiendo cerca de un tercio de las ventas, seguida por Francia y Reino Unido. Esta fuerte implantación en Europa convierte a España en un proveedor estratégico para la distribución alimentaria del continente.
El reto para los próximos años pasa por mantener la competitividad frente a terceros países, mejorar la rentabilidad de las explotaciones y seguir conquistando nuevos mercados sin perder la excelencia que caracteriza al producto español.