

Además, el saldo comercial positivo rozó los 2.000 millones. Aunque el acumulado anual muestra cierta desaceleración, el sector sigue siendo uno de los grandes motores exportadores del país.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía, las exportaciones de alimentos, bebidas y tabaco crecieron un 4,7% interanual en marzo de 2026, alcanzando más de 7.070 millones de euros.
La alimentación representa ya cerca del 20% de todas las exportaciones españolas, confirmando el enorme peso estratégico del sector dentro de la economía nacional.
En paralelo, las importaciones apenas crecieron un 0,7%, permitiendo que el saldo comercial positivo se ampliara hasta casi 2.000 millones de euros.
Sin embargo, en el acumulado del primer trimestre se observa una ligera desaceleración de las exportaciones, con una caída del 0,6%.
Aun así, el balance general sigue siendo sólido y refleja la fortaleza internacional de la industria agroalimentaria española en un contexto económico marcado por inflación, tensiones comerciales y cambios en el consumo global.


Además, el saldo comercial positivo rozó los 2.000 millones. Aunque el acumulado anual muestra cierta desaceleración, el sector sigue siendo uno de los grandes motores exportadores del país.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía, las exportaciones de alimentos, bebidas y tabaco crecieron un 4,7% interanual en marzo de 2026, alcanzando más de 7.070 millones de euros.
La alimentación representa ya cerca del 20% de todas las exportaciones españolas, confirmando el enorme peso estratégico del sector dentro de la economía nacional.
En paralelo, las importaciones apenas crecieron un 0,7%, permitiendo que el saldo comercial positivo se ampliara hasta casi 2.000 millones de euros.
Sin embargo, en el acumulado del primer trimestre se observa una ligera desaceleración de las exportaciones, con una caída del 0,6%.
Aun así, el balance general sigue siendo sólido y refleja la fortaleza internacional de la industria agroalimentaria española en un contexto económico marcado por inflación, tensiones comerciales y cambios en el consumo global.