

Según Promarca, las marcas de fabricante invierten más de 520 millones de euros al año en I+D para desarrollar productos más sostenibles, eficientes y adaptados al consumidor.
El sector ya genera más de 1,3 millones de empleos directos e indirectos y advierte:
si la innovación no llega al mercado, se frena el crecimiento, el empleo y la competitividad.
Más allá del desarrollo de nuevos productos, el sector la considera hoy una herramienta esencial para responder a los cambios del consumidor, mejorar sostenibilidad, ganar eficiencia y mantener competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Según Promarca, las marcas de fabricante destinan más de 520 millones de euros anuales a inversión en I+D, impulsando soluciones adaptadas a nuevas demandas de consumo y a las crecientes exigencias regulatorias y medioambientales.
Pero el impacto de esta innovación va mucho más allá del producto.
El sector sostiene actualmente más de 1,3 millones de empleos directos e indirectos, lo que representa más del 6% del empleo total en España y cerca del 65% del empleo vinculado al gran consumo.
Además, el crecimiento continúa:
solo entre 2019 y 2023 se generaron alrededor de 100.000 nuevos puestos de trabajo.
El informe también destaca otros elementos relevantes:
• mayor incorporación de mujeres
• apuesta por empleo juvenil
• fuerte implantación en zonas rurales
De hecho, más del 40% de los centros productivos de estas compañías se ubican en municipios de menos de 20.000 habitantes.
Sin embargo, Promarca advierte de un riesgo importante:
si la innovación no consigue llegar al consumidor, el mercado pierde dinamismo y toda la cadena de valor puede verse afectada.
Porque hoy la innovación ya no es solo una ventaja competitiva.
Empieza a convertirse en una condición necesaria para sostener empleo, crecimiento y desarrollo industrial.


Según Promarca, las marcas de fabricante invierten más de 520 millones de euros al año en I+D para desarrollar productos más sostenibles, eficientes y adaptados al consumidor.
El sector ya genera más de 1,3 millones de empleos directos e indirectos y advierte:
si la innovación no llega al mercado, se frena el crecimiento, el empleo y la competitividad.
Más allá del desarrollo de nuevos productos, el sector la considera hoy una herramienta esencial para responder a los cambios del consumidor, mejorar sostenibilidad, ganar eficiencia y mantener competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Según Promarca, las marcas de fabricante destinan más de 520 millones de euros anuales a inversión en I+D, impulsando soluciones adaptadas a nuevas demandas de consumo y a las crecientes exigencias regulatorias y medioambientales.
Pero el impacto de esta innovación va mucho más allá del producto.
El sector sostiene actualmente más de 1,3 millones de empleos directos e indirectos, lo que representa más del 6% del empleo total en España y cerca del 65% del empleo vinculado al gran consumo.
Además, el crecimiento continúa:
solo entre 2019 y 2023 se generaron alrededor de 100.000 nuevos puestos de trabajo.
El informe también destaca otros elementos relevantes:
• mayor incorporación de mujeres
• apuesta por empleo juvenil
• fuerte implantación en zonas rurales
De hecho, más del 40% de los centros productivos de estas compañías se ubican en municipios de menos de 20.000 habitantes.
Sin embargo, Promarca advierte de un riesgo importante:
si la innovación no consigue llegar al consumidor, el mercado pierde dinamismo y toda la cadena de valor puede verse afectada.
Porque hoy la innovación ya no es solo una ventaja competitiva.
Empieza a convertirse en una condición necesaria para sostener empleo, crecimiento y desarrollo industrial.