

También se encarecen las naranjas, las lechugas iceberg y los huevos.
Mientras tanto, productos como el aceite de oliva, las patatas o las zanahorias registran descensos.
La alimentación sigue mostrando dos velocidades: algunas categorías se estabilizan y otras continúan presionando el bolsillo del consumidor.
Durante junio también han aumentado los precios de las naranjas, los huevos, las peras, las manzanas y la leche.
Por el contrario, productos como las zanahorias, el aceite de girasol, el aceite de oliva, el arroz o las patatas han moderado sus precios.
El comportamiento desigual de los alimentos refleja que la inflación alimentaria sigue siendo muy selectiva y depende cada vez más de factores productivos, climáticos y de disponibilidad en origen.


También se encarecen las naranjas, las lechugas iceberg y los huevos.
Mientras tanto, productos como el aceite de oliva, las patatas o las zanahorias registran descensos.
La alimentación sigue mostrando dos velocidades: algunas categorías se estabilizan y otras continúan presionando el bolsillo del consumidor.
Durante junio también han aumentado los precios de las naranjas, los huevos, las peras, las manzanas y la leche.
Por el contrario, productos como las zanahorias, el aceite de girasol, el aceite de oliva, el arroz o las patatas han moderado sus precios.
El comportamiento desigual de los alimentos refleja que la inflación alimentaria sigue siendo muy selectiva y depende cada vez más de factores productivos, climáticos y de disponibilidad en origen.