

Pero el problema sigue siendo el mismo: los márgenes. El 77% de los CEOs señala los costes como su principal preocupación. Mientras tanto, el consumidor cambia: menos obsesión por ahorrar, pero más polarización y búsqueda de conveniencia.
La marca blanca ya alcanza el 40% de cuota y seguirá creciendo. Y el sector responde: más escala, más fusiones y más apuesta por la IA.
Porque aquí está la clave: el crecimiento ya no está en vender más… sino en reinventar el modelo de negocio.
El retail alimentario europeo se enfrenta a una paradoja clara: crecimiento en ventas acompañado de una presión estructural sobre la rentabilidad. Aunque el incremento del 3,4% en 2025 refleja una recuperación en términos reales, los costes operativos, energéticos y logísticos siguen tensionando los márgenes.
El consumidor evoluciona hacia un comportamiento más complejo. Aunque disminuye ligeramente la presión por ahorrar, la polarización por niveles de renta y hábitos de consumo genera un entorno fragmentado, donde conviven la búsqueda de precio con la demanda de conveniencia y valor añadido.
La marca de distribuidor consolida su posición como herramienta clave para proteger márgenes y fidelizar clientes, mientras los retailers exploran nuevas vías de crecimiento fuera de la cesta tradicional. La inversión en tecnología, especialmente en inteligencia artificial, y el aumento de fusiones y adquisiciones reflejan una estrategia clara: ganar escala y eficiencia para competir.
El reto para los próximos años será mantener la rentabilidad en un contexto donde el crecimiento será limitado y la presión competitiva seguirá aumentando.


Pero el problema sigue siendo el mismo: los márgenes. El 77% de los CEOs señala los costes como su principal preocupación. Mientras tanto, el consumidor cambia: menos obsesión por ahorrar, pero más polarización y búsqueda de conveniencia.
La marca blanca ya alcanza el 40% de cuota y seguirá creciendo. Y el sector responde: más escala, más fusiones y más apuesta por la IA.
Porque aquí está la clave: el crecimiento ya no está en vender más… sino en reinventar el modelo de negocio.
El retail alimentario europeo se enfrenta a una paradoja clara: crecimiento en ventas acompañado de una presión estructural sobre la rentabilidad. Aunque el incremento del 3,4% en 2025 refleja una recuperación en términos reales, los costes operativos, energéticos y logísticos siguen tensionando los márgenes.
El consumidor evoluciona hacia un comportamiento más complejo. Aunque disminuye ligeramente la presión por ahorrar, la polarización por niveles de renta y hábitos de consumo genera un entorno fragmentado, donde conviven la búsqueda de precio con la demanda de conveniencia y valor añadido.
La marca de distribuidor consolida su posición como herramienta clave para proteger márgenes y fidelizar clientes, mientras los retailers exploran nuevas vías de crecimiento fuera de la cesta tradicional. La inversión en tecnología, especialmente en inteligencia artificial, y el aumento de fusiones y adquisiciones reflejan una estrategia clara: ganar escala y eficiencia para competir.
El reto para los próximos años será mantener la rentabilidad en un contexto donde el crecimiento será limitado y la presión competitiva seguirá aumentando.