

Sin embargo, la producción apenas avanza y el país mantiene una fuerte dependencia de las importaciones, que ya superan los 1,2 millones de toneladas.
Francia sigue siendo el gran proveedor del mercado español, mientras las exportaciones nacionales retroceden.
Un sector que recupera terreno en el campo, pero aún busca ganar autosuficiencia.
En 2025 se alcanzaron más de 66.000 hectáreas de cultivo, un 9% más que el año anterior y un 12% por encima de la superficie registrada en 2023.
Pese a ello, la producción nacional continúa estabilizada en torno a los 1,95 millones de toneladas, reflejando una evolución mucho más moderada que el crecimiento de la superficie sembrada.
Esta situación explica, en parte, la fuerte dependencia exterior del mercado español.
Las importaciones superaron los 1,27 millones de toneladas durante 2025, con Francia concentrando casi tres cuartas partes del suministro.
Mientras tanto, las exportaciones españolas descendieron un 11%, situándose en algo más de 350.000 toneladas, con Portugal como principal destino.
El sector afronta así un doble reto: mejorar los rendimientos productivos y reducir la dependencia exterior en un mercado cada vez más competitivo y condicionado por los costes de producción.


Sin embargo, la producción apenas avanza y el país mantiene una fuerte dependencia de las importaciones, que ya superan los 1,2 millones de toneladas.
Francia sigue siendo el gran proveedor del mercado español, mientras las exportaciones nacionales retroceden.
Un sector que recupera terreno en el campo, pero aún busca ganar autosuficiencia.
En 2025 se alcanzaron más de 66.000 hectáreas de cultivo, un 9% más que el año anterior y un 12% por encima de la superficie registrada en 2023.
Pese a ello, la producción nacional continúa estabilizada en torno a los 1,95 millones de toneladas, reflejando una evolución mucho más moderada que el crecimiento de la superficie sembrada.
Esta situación explica, en parte, la fuerte dependencia exterior del mercado español.
Las importaciones superaron los 1,27 millones de toneladas durante 2025, con Francia concentrando casi tres cuartas partes del suministro.
Mientras tanto, las exportaciones españolas descendieron un 11%, situándose en algo más de 350.000 toneladas, con Portugal como principal destino.
El sector afronta así un doble reto: mejorar los rendimientos productivos y reducir la dependencia exterior en un mercado cada vez más competitivo y condicionado por los costes de producción.