

El Gobierno francés reforzará los controles fronterizos y en destino mediante brigadas especializadas, con el objetivo de proteger al consumidor y corregir desequilibrios competitivos en un mercado hortofrutícola que mueve más de 20.000 millones de euros anuales en Francia. El Ejecutivo considera que estas importaciones presionan a la baja los precios en origen y elevan los costes regulatorios de los productores nacionales.
La decisión llega en un contexto de tensión agrícola, marcado por el rechazo a Mercosur y por un aumento de los costes de producción superior al 25% desde 2021. Francia pide ahora que la medida se extienda al conjunto de la UE, lo que podría impactar de forma directa en los flujos comerciales y en los precios de determinadas frutas en el mercado europeo.


El Gobierno francés reforzará los controles fronterizos y en destino mediante brigadas especializadas, con el objetivo de proteger al consumidor y corregir desequilibrios competitivos en un mercado hortofrutícola que mueve más de 20.000 millones de euros anuales en Francia. El Ejecutivo considera que estas importaciones presionan a la baja los precios en origen y elevan los costes regulatorios de los productores nacionales.
La decisión llega en un contexto de tensión agrícola, marcado por el rechazo a Mercosur y por un aumento de los costes de producción superior al 25% desde 2021. Francia pide ahora que la medida se extienda al conjunto de la UE, lo que podría impactar de forma directa en los flujos comerciales y en los precios de determinadas frutas en el mercado europeo.