En valor, el sector facturó 792,9 millones de euros, con apenas un 1,6% de crecimiento, prueba de que el aumento en volumen no se traduce en rentabilidad. El precio medio cayó un 6,4%, hasta 1,20 euros por kilo, muy por debajo de los 2,2 euros que marcan las frutas frescas en general.
Cada español consumió de media 14,1 kilos al año, un kilo más que en 2024, con un gasto per cápita de 16,9 euros, apenas un 0,9% más. El supermercado acapara el 54,5% de las compras, frente a un 23,3% en tiendas tradicionales y menos aún en hipermercados.
El contraste territorial es claro: Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León lideran el consumo, mientras que Galicia, Asturias, Cantabria y Canarias se mantienen por debajo de la media. El balance evidencia una paradoja: se come más, pero a precios más bajos, tensionando la viabilidad económica de los productores.
En valor, el sector facturó 792,9 millones de euros, con apenas un 1,6% de crecimiento, prueba de que el aumento en volumen no se traduce en rentabilidad. El precio medio cayó un 6,4%, hasta 1,20 euros por kilo, muy por debajo de los 2,2 euros que marcan las frutas frescas en general.
Cada español consumió de media 14,1 kilos al año, un kilo más que en 2024, con un gasto per cápita de 16,9 euros, apenas un 0,9% más. El supermercado acapara el 54,5% de las compras, frente a un 23,3% en tiendas tradicionales y menos aún en hipermercados.
El contraste territorial es claro: Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León lideran el consumo, mientras que Galicia, Asturias, Cantabria y Canarias se mantienen por debajo de la media. El balance evidencia una paradoja: se come más, pero a precios más bajos, tensionando la viabilidad económica de los productores.